Yo de ti no pretendía nada, no te observaba, no te
deseaba. Si me hablaban de ti, me desentendía;
no escuchaba. Si hable contigo alguna vez fue por tu iniciativa, tu valentía. Yo seguía mi vida, salía, me divertía. Me ilusionaba con la noche, pero no con la
vida.Y por cosas del destino, inicie una amistad contigo, un amigo que solo por teléfono cambiaba mis puntos de vista. Le contaba de mí, pero sin intentar nada diferente que eso, (amigos, preguntas y consejos). Había un comportamiento diferente, tu amistad era distinta (conocerte, saber si eres para mí y buscar mi amor).
Realmente mis prejuicios fueron evolucionando en el transcurso en que te conocía, cambiabas mis estados de ánimo, mis maneras de pensar, sentir y reaccionar. Te fui conociendo, te fui regalando mi tiempo, mis sonrisas, mis penas, mis locuras, mis ratos de valentía, mis horas de desilusión, mis instantes de reflexión.
En cambio tú me dabas tu tiempo, tu paciencia, tu risa, respuestas que esperaba escuchar, reproches que me pesaban, pero sabía aguantar. Yo no pregunte mucho de ti, pero tu sabias lo indispensable, lo necesario para enamorarme y no olvidarme de ti.

Y ahora empiezo a comprender que siempre estuviste para mí, hacías lo imposible para verme, y lo hacías parecer tan fácil, que siempre quería verte; salidas más frecuentes, y las horas sin vernos eran horas que se congelaban en el tiempo y esperaban para ser habladas.
Aunque esperaste mucho por mí, en lo que me acostumbraba en confiar nuevamente en el amor, lo hiciste de maravilla. Hoy tú eres mi vida, tú eres quien aloca increíblemente mis latidos. Engrandece mi alma y enorgullece mi inspiración. Si te digo que Te Amo, es poco con todo lo que siento por ti.
Cambiaste mis expectativas con la vida, hoy vivo un sueño, que es mi realidad. Me demuestras que la vida tiene cosas buenas para nosotros, solo esperar y cosechar, que todo poco a poco se convierte en lo que esperamos, con esfuerzo, valor y amor. El que tú me das sin medidas, sin límites, sin condiciones. Hoy más que nunca sé que no te fallare, si hay peleas, si hay gritos, si no estás. Yo buscare la manera de que me ames sin pensar dos veces. Quiero demostrarte que estoy hecha para ti, que soy apta para darte una vida feliz.
Me enamore con locura de quien menos pensé amar. No vivo un instante sin ti, necesito de tus latidos para volar hacia donde tu estas. Te extraño cada segundo y te quiero cada día más. Somos el uno para el otro. Tú y yo. No te dejare en paz, te seguiré al infinito y más allá y sé que tu harás lo mismo, porque lo veo en tu mirada. No me dejaras porque sabes quién te ama y ella soy yo.


