¿Cuánto daño pude hacer una mirada?, ¿Cuántos corazones rompe una sonrisa?, ¿Cuántos latido se obtienes al oír una palabra?.
Tu alma es prodigiosa, atrae amores limpios, con ganas
de latir intensamente a pesar de una
pena. No es necesario ofender para destruir tu cubierta, es necesario hablarte
con el espíritu y el alma para romper tu
ser en pedacitos, es sentir oprimir tu esperanza de alegría, si no existiera los
días.
No fue mi intención iniciar tu dolor, no fue por mí que hoy
tu llanto cesa, es por tu valor que hace distinta la noche y la vuelve humana.
Yo no rompo corazones, rompo esperanzas, rompo ilusiones, como rompieron mi espacio, mi vida y jamás
se unieron los pedazos. Como fue que con una alegría tu vida se lleno de temor,
de angustia. Hoy busco respuestas para
tantas penas, para las lagrimas que llenaron tu rosto y el mío, con lamentos
que nos hace querer ser niños.
Si en mis manos
estuviera la posibilidad de verte sonreír, bajaría las alegrías del cielo para
que te acompañen y llenen tus penas en
mágicos momentos sin temor a amar. Sin temor a perder en la apuesta del mal, en la apuesta de un
querer, que prohibido o no, hoy para ti no está.
Si tu alma perdona la mía aventurera, la dicha será nuestra
y la armonía será eterna. Desierta y
desordenada pero eterna y aunque mi amor no sea para ti, aunque de alquiler se
encuentre, quiero la felicidad y la amistad de los seres que necesitan de
mi fortaleza.